Pero un buen día los niños y el papá se encontraron con una enorme y extraña ausencia, y una nota con una breve frase que parecía más bien una sentencia de muerte: “Son unos cerdos”.

Desde ese momento tuvieron que valerse por sí mismos pero la falta de costumbre en las labores caseras los llevo a un rápido deterioro en su calidad de vida, y sólo pudieron solucionarlo cuando se dieron cuenta que la solidaridad es la base de cualquier relación sana.

Joomla SEF URLs by Artio